EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA...

Bienvenidos un martes más a: Las recetas de la Bruja. El lugar perfecto para encontrar recetas ligeras, platos deliciosos y consejos de cocina imprescindibles. 

Hoy hablaremos un poquito del pan, el alimento más maltratado de toda la cadena alimenticia. Si os preguntamos, seguro que muchos de vosotros nos dirá que engorda, que no es sano, que no debemos comerlo a diario; pero ¿Cuánto hay de cierto en estas afirmaciones?

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El pan

Pues veréis, todos sabemos que el Pan son básicamente hidratos de carbono, lo que contribuye a estigmatizarlo y vetarlo en cualquier dieta. Pero lo que no es tan conocido es que se trata de hidratos de carbono complejos, es decir, el organismo tarda más en metabolizarlo aportando de este modo menos calorías y un porcentaje de grasa que no alcanza al 5%. 

Como promedio, una rebanada de pan de 30 gramos aporta aproximadamente 80 calorías, lo que es más que asumible si  estamos siguiendo una dieta de adelgazamiento. Si estamos a plan, lo mejor es no superar los 100gr al día, intentando consumirlos durante el desayuno. Será perfecto si nos decantamos por un pan integral, que contiene más minerales, proteínas y fibras, que hacen que nos sintamos más saciados. 

La otra gran leyenda urbana es que la miga engorda más... cuando el pan se hornea, en la miga se produce la mayor concentración de agua, y en la corteza es donde se concentran los nutrientes y por tanto la mayor cantidad de calorías. 

Como siempre os decimos, el secreto está en la mesura; lo importante es comer de todo, pero en las cantidades adecuadas. 

Para consumir, procurad escoger panes con corteza crujiente rechazar los de corteza blanca, ya que probablemente se trate de barras pre-cocidas y con harinas mucho más refinadas. Los panes grandes tienen más sabor y se conservan mejor en los ambientes oscuros y húmedos. Si el pan es artesano, tendrá una forma irregular, que sea una hogaza, no lo hace más artesano. 

Para conservarlo fresco y crujiente envolverlo en una bolsa de papel o tela, conseguiréis que dure unos días más. Si optáis por congelarlo, mejor hacedlo en una bolsa de plástico y si tenemos problemas digestivos, procuraremos evitar panes con mucha levadura y almidones, como los industriales. 

Para comidas con fundamento, elegiremos un pan grande con miga consistente; los que hacen todavía en hornos tradicionales, son increíbles. Para desayunos o postres,  lo mejores son  los panes de nueces o multicereales, ya que nos aportarán un extra de energía. 

Para ensalada, que mejor que panes con frutos secos, añaden sabor y un punto exótico y para las salsas, con mucha miga y sabor suave. 

Ya sabéis, no dejéis el pan de lado, es sano, es nutritivo y es un alimento equilibrado. 

Os espero el Jueves, con otra riquísima receta. 

Recordad que os enseñamos recetas de cocina fáciles, sanas, ligeras, caseras y sabrosas.